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Los 7 "NO" que todo director y miembro del equipo de alabanza deben aplicar



Desde que tengo memoria he estado involucrado con el servicio musical. Durante mi infancia junto a mi familia servía en una congregación pentecostal, luego en mi adolescencia serví en una congregación bautista. Ahora ya soy un adulto casado y sirvo en una congregación presbiteriana. Esta variedad me ha permitido ir conociendo diferentes posturas y formas de trabajar en un equipo musical de iglesia local.

Algo que he notado es que, a pesar de las diferencias doctrinales que pueden existir entre las denominaciones, cuando se trata del trabajo practico musical son todas iguales.

Siempre he estado involucrado en el servicio a través del canto o la guitarra (o ambas). En mi experiencia he formulado “Los 7 NO” que involucran a un Director o miembro del equipo de alabanza durante los momentos de ensayo y servicio cultico. Si estas a cargo de tu equipo musical en la iglesia local, te invito a reflexionar, memorizar y aplicar estos breves tips:

1. No necesitas tu talento musical para que “algo” suceda: los momentos de alabanza no dependen de cuanta capacidad, talento y conocimiento musical tengamos. Ciertamente la música tiene efectos psicológicos en las personas. Pero en el momento que comenzamos a depender de nosotros mismo es cuando perdemos el foco. Puedes dirigir con tan solo una guitarra, y aun así, el Espíritu Santo se esta moviendo en la alabanza de su pueblo. Jesús sigue siendo glorificado.

2. No se trata de ti el culto, se trata de la obra de Jesús en la cruz: Cuando diriges alabanza el escenario no es el lugar para tu propia adoración personal. Las personas van por que necesitan consuelo, restauración y animo para seguir el caminar cristiano. Necesitas guiar a las personas y facilitar el encuentro de otros con Dios. De eso trata el estar “adelante” cantando. Eso es dirigir una alabanza junto a la congregación.

3. No sirvas a tu ego, sirve a la Iglesia de Cristo: Eres parte de una iglesia local. Al ser miembro de una comunidad de fe, asumiste concientemente, que desde ese momento te comienzas a negar a ti mismo por amor a los demás. No es un lugar para pregonar tu propia genialidad o hacer lo que quieras. Eres parte de un equipo de servidores (vocales, guitarristas, bajistas, bateristas, pianistas, etc), si puedes ayudar a otros en su crecimiento espiritual y musical aprovecha las instancias. Estás allí para servir en la misión [primero] de la expansión del Evangelio en el mundo entero y [segundo] en la visión del equipo pastoral para la comunidad de fe. ¡Sirve con pasión!

4. No elijas las canciones de gusto personal, escoge las canciones de acuerdo a la dirección litúrgica del culto: Cuando estas trabajando en el proceso de las canciones para el próximo culto, recuerda que es un trabajo en equipo. Debes estar en comunicación con el encargado de la dirección de la liturgia, y con quien estará predicando. Todo debe seguir una línea que a punte a un fin en común. Olvida la canción más popular de la radio y recuerda que eres parte de un equipo de servidores de iglesia local.

5. No veas las canciones como un fin en sí mismo, las canciones son herramientas: Debes ser objetivo sobre el contenido (texto) de cada canción que será cantada en el culto. Usa las canciones como vehículos o puentes que sirven para ayudar a guiar a las personas a declarar quien es Dios.

6. No es suficiente cantar, también hay que saber comunicar: Siempre antes de cada canción existe un lapso de segundos donde puedes exhortar a la congregación. Eso se hace sabiendo cómo y qué hablar. Relaciona pasajes bíblicos con las letras de la canciones. Pero recuerda, no estas preparando una predicación, sino una exhortación breve antes de cantar. Prepárate durante la semana y busca la cantidad de palabras y tiempo preciso que ocuparás.

7. No descuides por ningún motivo la Palabra de Dios: Es fácil descuidar la Biblia por los “nuevos tips” de algún libro o por algún “momento de inspiración creativa”. ¡Resiste a esa tentación por amor a Dios y Su pueblo!. Sumérgete en la fuente eterna que es la Biblia, nunca te vas a graduar de este “el” libro. Al hacerlo, descubrirás que influye en todo lo que harás y dirás.

Comentarios finales…

Dirige porque amas a Dios y tienes un corazón de servicio para su pueblo. Simplemente no te acerques al “escenario” de tu iglesia local como una manera de subir la escalera del éxito. No se trata de eso, todo lo contrario: se trata de ser siervos que indiquen la gloria de Dios.

Te lo explicaré de esta forma: necesitas enfocar tu papel de forma pastoral. Ama a la gente. Cuida de ellos. Lidera con compasión. Luego, todas las demás cosas (composición, trabajo creativo, grabaciones, retiros, etc) adquieren un sentido real y concreto.

Begoña Sánchez JiménezESCRITO POR AARON CASTRO (twitter @aaroncastro___)
Esposo y profesor de música. Miembro de la IPCH y parte del Equipo de Música en Iglesia UNO (duodécima iglesia presbiteriana de Santiago, Chile). Compositor y músico dedicado a la alabanza congregacional. Fundador y Director de Cantemos El Evangelio.

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