Una verdadera expresión de alabanza nunca distrae

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Un verdadero adorador tiene claro que una verdadera adoración no distrae a los que están a su alrededor en los momentos de alabanza de la iglesia local, éste desea que toda las miradas se vayan a Jesús. Aun así, en ciertas oportunidades escogemos por amor a nuestros hermanos y hermanas en fe a veces no expresar nuestro asombro por quién es Dios; pensamos que nuestras expresiones físicas de adoración atraen los ojos de las personas que están a nuestro alrededor y optamos por mantenernos estoicos para que las personas puedan enfocarse más en Cristo. Si bien este parece un pensamiento noble en pos de nuestra comunidad de fe, debemos recordar lo que nos muestra la Biblia sobre algunos ejemplos de cómo reaccionaba el pueblo de Dios en su Señor.

Ante la presencia de Dios, su pueblo:

§  Caía sobre sus rostros en adoración (Génesis 17:3 ; Nehemías 8:6 ; Ezequiel 1:28 ; Apocalipsis 4: 9–10 ; 5:8 , 14).
§  Levanta sus manos en adoración (1 Reyes 8:22 ; Esdras 9:5 ; Nehemías 8:6 ; Salmo 63: 4 ; 134:2 ; 141:2).
§  Se inclinaba en adoración (Éxodo 34:8 ; Salmo 5:7 ; Isaías 66:23 ; Sofonías 2:11).
§  Baila en adoración (2 Samuel 6:14 ; Salmo 149:3 ; 150:4).

Ante estos ejemplos podemos ver que a medida que las personas se encontraban con la belleza y gloria de la presencia de Dios, ocurría una respuesta reflejada en la expresión física. Lo interesante de esto, es que la comunicación toma una característica vertical (con Dios) y horizontal (con los demás) ¡Esto es adoración comunitaria! 

Podemos decir que el llamado de Dios no solo tiene un aspecto individual, sino además comunitario. Te lleva a una relación no solo con él, sino con un cuerpo de creyentes. Al ver el aspecto tan completo del llamado de adoración, nuestro sentir y pensar debe ser:

Es necesario que El crezca, y que yo disminuya.[1]

El punto crucial es que a lo largo de los relatos bíblicos, las expresiones físicas de la verdadera adoración no distraen de la gloria de Dios, todo los contrario, muestran la gloria de Dios. Del mismo modo, cuando vemos a la gente en la presencia de Dios inclinarse o levantar las manos, no hemos de mirar a ellos, sino a través de ellos, y ver un Cristo gobernando y reinando sobre el cuerpo, la vida, y el mundo del adorador. Nuestros cuerpos están creados con ese fin, recordemos las palabras de Pablo al decir: “porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo”[2]

En las Escrituras, el punto es que al observar expresiones humildes y físicas de la verdadera adoración, no nos estamos distrayendo de Dios, sino que lo señalamos. La auténtica mano levantada y rodilla doblada, declara : “¡Mira su soberanía! ¡Mira su supremacía! ¡Mira su señoría sobre todo!”

La supremacía de Dios se puede expresar

Reflexionemos en esto, los aspectos prácticos para cada domingo, ¿cómo puede un Equipo de Alabanza dirigir a una congregación para que no distraiga, sino que muestre expresiones físicas de adoración con sinceridad y objetividad bíblica a fin de edificar (ministrar) la iglesia local?

1. Deleitarse en la supremacía de Dios. Debemos atesorar su triunfo, adorar su autoridad, disfrutar de su exaltación, regocijarse en su nombre. Antes de que las manos y los pies se comprometan, nuestros corazones deben encenderse con pasión y amor por su supremacía. Cuando existen Equipos de Alabanza que exaltan la supremacía de Dios, el involucrar se vuelve un acto de alegría y placer en la supremacía de Dios.

2. Declarar la supremacía de Dios. Debemos declarar su supremacía. Los Equipos de Alabanza, no solo deben anunciar alegremente las verdades de quién es Cristo y lo que él ha hecho. También son responsables de recordarle a cada miembro de la iglesia local cada uno de los atributos de Dios. Piensa en esto, los miembros llegan al culto con frustraciones, caídas y fallas. Ayúdales a mirar al omnipotente Cristo que gobierna y reina sobre todas las cosas. Sirve bien y elige canciones que los devuelvan a la suprema realidad de quién es Dios.

3. Mostrar la supremacía de Dios. Para guiar a las personas a la presencia de Dios, debemos mostrar su supremacía. ¿Puedo mostrar mi alegría en Jesús con una actitud estoica? Ciertamente, un mensaje muy diferente a los rostros radiantes, las manos levantadas, los pies bailando con reverencia, las rodillas dobladas y las voces que expresan alegría.

Preparándonos para cada servicio

Entonces, este fin domingo, ¿deberíamos buscar llamar la atención sobre nuestra postura física y expresiones de adoración? Por supuesto que no. Si buscas que la gente te mire, mejor quédate quieto. En una oportunidad Jesús dijo:

Cuídense de no hacer sus obras de justicia delante de la gente para llamar la atención. Si actúan así, su Padre que está en el cielo no les dará ninguna recompensa. [3]

Jesús reservó sus palabras más duras para aquellos que practican una adoración externa solo para llamar la atención y distraer: ¡Ay de ustedes, maestros de la ley y fariseos, hipócritas!, que son como sepulcros blanqueados. Por fuera lucen hermosos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre.[4]

Debemos adorar con humilde pasión y autenticidad, una expresión física de temor y alegría reverente. Cuando la gente vea nuestra mano levantada o rodilla doblada, que pueda ver al Cristo soberano y supremo en cuyo nombre para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra,  y toda lengua confiese que Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre. (Filipenses 2:10-11).



[1] Juan 3:30 [LBLA, La Biblia de Las Américas]
[2] 1 Corintios 6:20 [NTV, Nueva Traducción del Viviente]
[3] Mateo 6:1 [NVI, Nueva Versión Internacional]
[4] Mateo 23:27 [NVI, Nueva Versión Internacional]

Begoña Sánchez JiménezESCRITO POR AARON CASTRO (twitter @aaroncastro___)
Esposo y profesor de música. Miembro de la IPCH y parte del Equipo de Música en Iglesia UNO (duodécima iglesia presbiteriana de Santiago, Chile). Compositor y músico dedicado a la alabanza congregacional. Fundador y Director de Cantemos El Evangelio.

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