Los "sub-roles" en el que hacer de un Director Musical de iglesia local



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Como Directores Musicales en las iglesias locales, a medida que pasa el tiempo, nos iremos dando cuenta que nuestro rol no pasa por solamente tocar y cantar canciones, de hecho, a veces la urgencia de lo que Dios está haciendo en nuestras iglesias locales nos obligan a estar conscientes de la amplia gama de “sub-roles” que van marcando nuestro que hacer.

Daremos un vistazo a los 9 roles de un Director Musical de iglesia local que ocurren sin darnos cuenta y, por lo demas, son necesarios en pos del crecimiento sano de la iglesia local:

1. El Director Musical como “sacerdote”: No, no significa que debamos usar cuellos clericales. Me refiero al hecho de construir puentes entre Dios y su pueblo cuando está alabando. Nuestro rol es, mediante la alabanza, enfocar una y otra vez a la iglesia local a poner su mira en Jesús, que él sea su centro de alabanza y adoración. Debemos ayudar a la iglesia local a responder a la iniciativa del amor supremo y glorioso de nuestro Dios.

2. El Director Musical como “profeta”: Como escribí anteriormente, nuestro deseo y accionar debe ir en dirección de que cada miembro de nuestra iglesia local adore de forma íntegra a Dios, ademas de eso, también debes buscar desafiarlos para que vivan su vida como discípulos de Jesús. ¿Cómo podemos lograr ese desafío? Pues por medio de la profecía, en este punto me refiero a, hablar o cantar por medio de la inspiración divina que encontramos en la Palabra de Dios. En ese sentido, esperemos siempre hablar al estilo de 1ª Pedro 4:11 “Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén.”

3. El Director Musical como “maestro”: El rol profetico tambien debe tener un rol de maestro. Tenemos que buscar educar a la congregación en cuanto a la alabanza y adoración. Debemos transmitir el significa de ser un cristiano adorador. Esta enseñanzas saldra de nuestros tiempos a solas con Dios, ademas, debemos estar sujetos a la evaluación del pastor y ancianos de la iglesia local. Es importante este detalle. Cuando logramos educar sobre el ser un cristianos adorador, tambien enseñamos y mostramos la visión, misión y prioridades de la iglesia local.

4. El Director Musical como “narrador de historias”: Como estamos conectados con nuestra congregación, la conocemos y estamos involucrados en su actividad, podemos contar lo que Dios está haciendo en medio nuestro. Narrar sus maravillosas y gloriosas obras por medio de melodías. Transmitimos los relatos biblicos para que la congregación agradezca dando gloria a Dios por sus obras. Debemos estar atentos al foco de actividad de Dios en medio nuestro y unirnos a su obra redentora.

5. El Director Musical como “evangelista”: Cada domingo se presenta la oportunidad de dar a conocer la obra salvadora de Jesús a la persona que entra por primera vez a la iglesia local. El Espíritu Santo puede usar canciones que hablan de la obra de la cruz (¡el evangelio!) para abrir los corazones que vienen buscando una esperanza. Es vital para nuestro rol tener repertorios para contextos donde el mensaje evangelístico puede ser entregado por medio de las canciones. Matrimonios, funerales, bautismos y más, son oportunidades para llevar a alguien a un encuentro de salvación. También es necesario tomar conciencia de que más de alguna vez tendremos que explicar lo que estamos haciendo y porque lo estamos haciendo.

6. El Director Musical como “pastor”: Nos debemos preocupar por nuestra iglesia local y por las líneas del liderazgo, tal cual como un pastor cuida sus ovejas. Debemos cuidar pastoralmente de nuestro equipo. Me refiero al hecho de orar, exhortar, apoyar, alentar a la congregación.

7. El Director Musical como “administrador”: A pesar de que muchas veces no sea nuestra especialidad, es nuestro deber ordenar los recursos que tenemos disponibles y administrar bien la energía de la gente que trabajará con nosotros para lograr resultados duraderos. Hoy tenemos a nuestra disposición las redes sociales que nos facilitan el aviso y organización de los tiempos de ensayos y reuniones. ¡Saquémosle provecho!. Otro punto importante a considerar es el buscar un “asistente” o mano derecha tanto para ayudarnos como para formarlo.

8. El Director Musical como “intercesor”: Toda nuestra organización y actividad debe estar cubierta en oración para buscar la guía del Espiritu Santo. En momentos difíciles debemos aprender a descansar en la oración, no dejar atrás nuestra realidad porque empezamos a orar, por el contrario, debemos llevar nuestra realidad a la realidad superior de Dios y que Él intervenga desde ahí. Debemos orar más de lo que cantamos.

9. El Director Musical como “mentor”: Siempre debemos estar buscando la persona a la cual le dejaremos nuestro puesto, como reza el dicho “trabajar para quedar sin trabajo”. En equipo musical de la iglesia local debe existir un fruto ministerial como la multiplicación; el éxito de un líder de alabanza es otro líder de alabanza. Para eso, de propongo siete pasos de mentoreo:

Yo hago; Tú me ves hacerlo; Te enseño a hacerlo; Lo haces conmigo; Lo hago contigo; Lo haces solo; Mentoreas a otros

Es necesario que para generar un buen mentoreo, además de coliderar adoración, se pase tiempo juntos, sin apuro de resultados, dejándolos experimentar y tomar riesgos, compartan amistades, hacerle regalos significativos y darles ánimo y esperanza de futuro.

Begoña Sánchez JiménezESCRITO POR ISRAEL SALGADO
Esposo y músico aficionado. Israel sirve como pastor en la Iglesia La Viña Valdivia, y es parte del equipo coordinador nacional de Adoración Iglesias Viña Chile.

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