Toda la Escritura cantada: Una crítica a la Salmodía Exclusiva

Imagen: thegospelcoalition.org
Siglo 21, tiempos de una emergente posmodernidad, donde todo es relativo, efímero y hasta sin sentido, solo cuenta mi bienestar, mi verdad. Y ante el evidente anticristianismo de la posmodernidad, la Iglesia también ha sido influenciada.

El tema que quiero plantear es como hemos reaccionado (miembros y líderes de Iglesias históricas), ante la influencia del posmodernismo en el culto cristiano. ¿Hemos reaccionado con cordura? Es indiscutible que dentro de nuestras Iglesias se ha infiltrado música de “impresión” (letras repetitivas, inconexas entre las estrofas de sí mismas, mera ejecución de instrumentos para generar un ambiente) Mas que música de “expresión” (Que comunica verdades, que es coherente y pedagógica).[1] Y el hecho de reaccionar ante la infiltración de música “vacía” que no es coherente con el carácter de nuestro Dios que es Santo, es sin lugar a dudas buena.

Entre las reacciones encontramos propuestas muy buenas, las cuales son incluir Salmos en la liturgia (cosa que nunca debió haberse perdido); generar música propia, donde se declaran verdades bíblicas, doctrinales y confesionales, re-selección de himnos (estudios de himnología), donde se hace un análisis bíblico confesional de que himnos cantar y cuáles no. Estas reacciones podríamos clasificarlas de “prudentes” y que claramente nos ofrecen elementos muy positivos, tales como; utilizar la música del culto como elemento pedagógico, para así transmitir eficientemente verdades fundamentales y principalmente mostrar los atributos de nuestro Dios Santo.

Exclusivistas

Ahora lamentablemente también hay hermanos quienes han llegado a una “sobre reacción” con un aparente aire de ser los salvadores del verdadero culto reformado. Y esta sobre reacción la han llevado adelante con la llamada Salmodia exclusiva. Los hermanos quienes se han banderizado con la Salmodia exclusiva, aseveran que, solamente por medio de los Salmos es que debemos cantar a Dios, que Dios nos dio un libro para la alabanza del culto y que otras formas de canto, no son más que tergiversaciones de lo que Dios ordenó en cuanto a su culto. Estos hermanos utilizan ciertos pasajes para argumentar su postura en cuanto la Salmodia exclusiva; Levítico 10, donde vemos el emblemático caso del fuego extraño de Nadab y Abiú, quienes hicieron lo que Dios no había ordenado, sin embargo no es necesaria una gran hermenéutica para darnos cuenta que esto no es más que un argumento fuera de contexto, Nadab y Abiú estaban innovando en algo que estaba debidamente regulado. Y en cuanto al canto (los Salmos), hasta ese entonces aún no existía un libro de Salmos (o canticos) ¿Qué cantó Moisés en Exodo 15?; otro pasaje es Efesios 5:19, al cual aluden que en los Salmos encontramos himnos, canticos espirituales y salmos (obviamente), es cuestionable ya que Pablo está aludiendo en cómo deben ser la reuniones sociales de los creyentes, como deben ser sus conversaciones, Pablo básicamente está apuntando al estilo de vida cristiano. Por eso el verbo utilizado es LALOUNTES (hablar) el cual es un verbo nominativo activo, quiere decir una acción que se está realizando, función del sujeto y atributo. Además aún es discutible si en el contexto del siglo I los cristianos consideraban los Salmos como himnos, puesto que Efesios 2 es considerado un himno cristiano.

Calvino y la música

Manejada sin precaución, resulta ser un poder engañoso, una forma de ilusión; en definitiva, forma parte ya del ámbito imaginario contra el cual prevenían los clásicos. La música debe garantizar la inteligibilidad del texto y no desviar el sentido; por ejemplo, en la Reforma católica encontramos esa exigencia en la Palestrina.[2]

Claramente Calvino tenía más que claro cuan potente es la música, los efectos sobre el ser humano son impresionantes, y dentro del culto claramente puede distorsionar el culto mismo, aun así ¿es salmodia exclusiva lo que propone Calvino?

Calvino nos hace otra declaración interesante sobre los Salmos, la cual es muy usada y mal interpretada por nuestros hermanos Exclusivistas; no hay otro libro en la cual somos más perfectamente instruidos sobre la manera recta de alabar a Dios, o en la cual somos más movidos poderosamente al rendimiento de este ejercicio religioso.[3]Claramente Calvino era un partidario de la Salmodia en el culto, sin embargo al leer sus obras queda más que claro que no era un Exclusivista, como le quieren acuñar, si no que un Inclusivo.

Toda la Palabra cantada y predicada

Uno de los principios de los reformadores era el Tota Scriptura, esto se refería a que el ministro de la Palabra debía predicar todo el consejo de Dios, puesto que: Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. 2 Timoteo 3:16-17[4] Este pasaje de Pablo para Timoteo es una regla para el predicador, quien escucha el sermón y también en relación (¿y porque no?) al canto.

Comentando este pasaje William Hendriksen declara que: Esta literatura Sagrada no solamente “hace sabio para la Salvación” sino que es definitivamente inspirada por Dios y como tal capaz de hacer a una persona enteramente apta para “toda buena obra”[5] ¿no es el canto cultico una de las mejores buenas obras? Toda la Escritura nos instruye en cómo debemos adorar a Dios, como nos debemos relacionar con el dentro de la esfera cultica (la cual es fruto de todas las demás esferas de nuestra vida), el culto debiese ser la culminación de todas nuestras buenas obras hechas en la semana.

Siguiendo con 2 de Timoteo 3:16-17, debemos recordar también (o por si se desconoce) que la revelación de Dios es progresiva, todos los eventos del Antiguo Testamento no son eventos aislados, cada uno de ellos nos muestran a Cristo, apuntan a Cristo y el Nuevo Testamento es la continuación de esta progresión reveladora.

Los Salmos perfectamente podrían mostrarnos la justificación por la fe, la perseverancia de los Santos, el nuevo nacimiento, la redención, y tantas otras doctrinas cardinales, pero no sin una buena interpretación del texto, ante esto no podemos pretender que toda la comunidad de Santos sean doctos intérpretes de la Biblia, para que ellos hagan su análisis y lleguen a las doctrinas cardinales que sin dudas se encuentran en los Salmos. Y en esto debemos estar de acuerdo, hay pasajes que son más claros y explícitos que otros para enseñar estas doctrinas, y es aquí donde nace la necesidad de cantar toda la Escritura, la música debe estar al servicio de la Palabra y la Palabra es el mensaje de Dios para el hombre, un mensaje que demanda Gloria del hombre para Dios.

¿No es confortante cantar sobre Efesios capítulo 1 y 2?, o ¿que toda la congregación cante sobre la muerte y resurrección de Cristo? ¿No es esperanzador cantar sobre la segunda venida de nuestro Señor? Además pregunto, ¿en los Salmos podemos cantar “Santo, Santo, Santo. Dios en tres personas bendita Trinidad”? La doctrina de la Trinidad solo la podemos ver por la revelación progresiva de la Escritura.

El pueblo del Pacto, es por excelencia un pueblo que canta a su Dios, y canta sobre su Dios, y el Culto es sin dudas “La comunicación de Dios con su pueblo” por lo tanto; necesitamos música bíblica en nuestras Iglesias, que nuestros compositores actuales sean instruidos y sumisos a la corrección de sus letras, puesto que no es cosa menor cantar al Dios de la vida. Necesitamos que la música esté al servicio de la Palabra y no al revés, que cada canto en él culto sea una predicación del evangelio (Fe y Arrepentimiento). Necesitamos que desde el más pequeño, hasta el más avanzado, cante sobre los misterios de la Gracia y de los atributos de nuestro Santo y Trino Dios.

En definitiva, debemos abogar por una Salmodia inclusiva, más que una Exclusiva, que tiene más tintes de ser sectaria que comunitaria.

Señor, abre mis labios,
Y publicará mi boca tu alabanza.
Salmo 51:15



[1] MÓDOLO, Parcival, “Impressão” ou “Expressão”: o papel da música na Missa Romana medieval e no Culto Reformado in: Teologia para Vida, São Paulo, Vol. I, n° 1, enero – junio 2005, pp. 111-128.
[2] J. Samson : Palestrina ou la poésie de l´exactitude, Henn, Ginebra, 1950.
[3] Calvino, Juan. Commentarius IN LIVRUM PSALMO. Extracto del prefacio del comentario a los Salmos de Calvino.
[4] RVR 60
[5] Hendriksen, William. Comentario al Nuevo Testamento 1 y 2 de Timoteo y Tito. Pag 339

Begoña Sánchez JiménezESCRITO POR ELIUD MADRID
Esposo. Actualmente es seminarista IPCH (Iglesia Presbiteriana Chilena). Es monitor de la Fundación Cristo Vive, reside en Santiago de Chile.

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