Apreciando la gracia de Dios por medio de las Artes Musicales


Imagen obtenida en Google
Me encanta la música, y creo que me identifico con muchos, los cuales apreciamos la belleza en el arte. Gracias al auge del internet y los medios de comunicación masivos, hemos podido estar más cerca de los artistas y la música que cada año sale al mercado. Parto diciendo que como humano y cristiano, celebro la buena música, sea esta “Cristiana” o “Secular” y admiro la forma en la cual puedo ver la gracia común de Dios en los hombres, sean estos creyentes o incrédulos, de esto quiero hablarles hoy.

Antes de abordar el tema en sí, me gustaría definir dos cosas, la primera es lo que es la gracia común. La Gracia común es el acto libre de Dios, en el cual él desplega soberanamente su favor inmerecido a todos los seres humanos, de ahí el nombre “Común” a diferencia de la gracia especial o “Salvífica” la cual afecta solamente a los escogidos de Dios y es específica para su redención.

Así podemos ver en el mundo el acto de la gracia de Dios, mostrando bondad a todos y trayendo bendiciones no solamente al justo, sino también al injusto (Gen. 8:22, 9:8-15; Sal. 145:9; Mat. 5:43-45; Mr. 16:15).

La segunda cosa que me gustaría definir, es el hecho cierto de que como cristianos hemos puesto “etiquetas” a la música, dividiendo la música en dos grupos, la música cristiana y la  secular. Si creemos que Dios es el creador de todas las cosas (Col. 1:16), entonces estamos siendo injustos si no apreciamos la música como tal, sea está compuesta por un cristiano o no, o si posee un contenido explicito bíblico o no. Pablo en Romanos 11:36 deja explícitamente claro en su doxología que TODAS las cosas han sido puestas o permitidas últimamente para glorificar a su Creador. Entonces aun debemos creer que la música secular de alguna forma, en última instancia, está siendo usada por Dios para glorificar su nombre.

Porque de Él, por El y para El son todas las cosas. A Él sea la gloria para siempre. Amén.”

Por ende no creo que exista tal cosa como música cristiana, sino más bien, música que es usada por cristianos que han nacido de nuevo (Ef. 2:1-10) para honrar y glorificar el nombre de Dios en toda su extensión (1 Cor. 10:31; Sal. 150). La música seguirá siendo música y Dios quien fue su creador ha permitido que no solo sea usada por cristianos sino también por incrédulos.

¿Entonces a que me refiero con apreciar la gracia en la música?

Bueno, lo primero es entender que todos hemos sido creados a la imagen de Dios (Gen. 1:26-27), por tanto Dios quien es creativo y es la fuente de toda belleza, también espera ver el desplegué de esa creatividad y belleza en cada ser humano. Si bien es cierto, todos los hombres pecaron y fueron destituidos de la gloria de Dios (Rom. 3:23) y por tanto esa imagen también sufrió los efectos radicales del pecado. Aun así los rasgos de esa imagen no se han perdido de la humanidad completamente, aun los seres humanos pueden crear, pensar y razonar, comunicarse, sentir y ser moralmente responsables de sus actos.
Creemos que estos actos no constituyen merito ante Dios para la salvación del hombre (Ef. 2:8-9), sino solo por medio de Cristo podemos ser restaurados nuevamente a una comunión correcta con Dios (2 Cor. 5:17).

Así por tanto, la gracia común de Dios también se haya presente en los actos creativos de los hombres, por más malvados que estos sean, permitiéndonos encontrar belleza en ellos y así también glorificar a Dios. Por ende esta gracia está también en la música, en las bellas composiciones de hombres y mujeres dotados por Dios para tal tarea. ¿Quién no ha hallado belleza en la música clásica de Mozart, Beethoven, Bach o Brahms? ¿O en el Jazz de Charlie Parker, Miles Davis, Thelonious Monk o Bill Evans? ¿O en el rock and roll de Led Zeppelin, The Beatles, Pink Floyd o The Rolling Stones?, he allí la gracia común de Dios actuando soberanamente en contextos muy diversos y aun personas no buenas para gloria suya.

Entonces esta es mi sugerencia para ti, disfruta y aprecia la música que Dios permite que sea creada por otros, provenga esta de un artista cristiano o no y sea esta con contenido cristiano o no. Agradece a Dios por los actos de gracia que él muestra a través de los artistas y la habilidad creativa que les permite tener para crear hermosas melodías las cuales tú puedes apreciar. Tal como aprecias una buena arquitectura o una buena pintura, aprecia la música.

Quiero dejar en claro algo antes de terminar, no estoy promoviendo la música que celebra el pecado o la actividad pecaminosa, claramente toda aquella música que no honra en lo absoluto a Dios debe ser evitada en especial porque contamina tu alma y tu mente de cosas indebidas. Aunque todo nos es licito, no todo nos conviene y debemos ser responsables de aquellas cosas que entran por nuestros sentidos y no nos edifican (1 Cor. 10:23; Fil. 4:8). Aun así, podemos aprender de aquella música los valores de nuestra sociedad y así poder lamentarnos por la realidad del mundo y ser agentes más comprometidos en alcanzar un mundo perdido y sumergido en la maldad. No ignoremos a este mundo sino seamos capaces de percibir sus necesidades y con ayuda del evangelio llegar a ellos con la esperanza de Cristo. Pues aun en lo más oscuro de este mundo, la luz de la gracia común de Dios brilla.


Begoña Sánchez JiménezESCRITO POR DAVID MUJICA
Miembro del Equipo de Alabanza de la Iglesia Bautista La Calera (IBC) y parte del equipo de la organización misionera OM CHILE.