Consejos prácticos para agregar personas al Equipo de Alabanza



En mi inicio como Director de Alabanza en la iglesia local, tuve la idea de empezar a crear un documento con un perfil a considerar para todo aquel que sirve en el área de la música en mi iglesia local.

En las iglesias locales, grandes o pequeñas, siempre llega un momento en donde debemos considerar a ciertos hermanos(as) para hacerles parte del equipo de alabanza, pero la – gran – pregunta que se debe considerar es ¿Qué es lo importante para el Señor a la hora de considerar a alguien para hacerle parte del servicio de la música? Esta es una pregunta compleja cuando nos enfrentamos a una congregación donde existen miembros con talento musical.

Para comenzar: vemos caras, pero no corazones

Como en todo servicio en la Iglesia, debemos ser cautos, sabios, estar bajo la dirección del Espíritu Santo y las Escrituras. Nosotros no vemos el corazón de las personas, solamente vemos lo superficial de todos. Un miembro puede parecer piadoso exteriormente, pero en su corazón cada vez cuando tiene el mínimo instante, deja aflorar su carnalidad y cae la careta que suele utilizar cuando esta delante de los demás.

Referente a este tema esencial, nace la necesidad de crear una postura firme para poder elegir de la forma lo más escritural posible.

Luego: oración y paciencia

Para evitar lo que acabo de presentar anteriormente, debemos considerar que nada podemos hacer por nuestra cuenta, y para conocer la verdadera intencionalidad de un miembro, primero se debe buscar a Dios en oración, confiamos en un Dios todo poderoso, que todo lo ve, todo lo escudriña y que nada puede escapar de su poder inmenso (Rom. 8:27; Jer. 17:10; Hechos 15:8; 1 Jn 3:20). Solamente en él confiamos en el momento de seleccionar a alguien para ser parte del servicio musical en nuestras congregaciones.

Otro factor a considerar es el tiempo, este es el mejor aliado para derribar toda apariencia. En la Universidad jamás olvidaré un consejo de un profesor cuando le pregunte sobre cómo podíamos confiar en la gente cuando en realidad no la conocíamos, él me respondió: 3 años se demora una persona en aparentar ser alguien que no es. A modo de comprobación me dejó un reto, observar a mis compañeros durante los primeros tres años de estudio, fin de esto, una total verdad. Puede parecer un poco “extremista” esperar tanto tiempo para ver si un hermano puede servir o no, pero quizás será bueno esperar un año para conocer su constancia, observar los frutos del hermano o hermana. Jesús mismo dijo: Por sus frutos los conoceréis (Mateo 7:20) y en el momento indicado, Dios respaldará y será tiempo de invitar a alguien a ser parte del área.

Finalmente: Conocer la habilidad musical y responsabilidad del postulante o postulantes

También otro punto que debemos considerar, es saber medir la habilidad del miembro que esta postulando para servir en el área de la música de la iglesia local. Muchas veces su nivel de habilidad nos demostrará su responsabilidad con el instrumento. Bob Kauflin en el libro “Nuestra adoración importa” nos comenta: ¿Podemos adorar a un Dios aun si no estamos completamente familiarizados con las habilidades prácticas requeridas para dirigir? Seguro que sí. Dios puede usar cualquier cosa. Pero mi falta de destreza puede provocar distracción, confusión y hasta irritación en la gente. Yo podría estar adorando a Dios, pero no estoy haciendo todo lo que puedo para ayudar a los demás a unirse en la adoración.

Conclusión

¡Hermanos(as) tenemos la responsabilidad de cantar el evangelio, de guiar a nuestros hermanos(as) a poner la mirada en Cristo en cada culto, de recordar la cruz que vacía está porque aquel que estaba ahí resucitó y nos ha dado salvación, cuan precioso privilegio, que Dios nos ha hecho participar de esto, valoremos esto, seamos sabios!

Nosotros podemos armar todo un bosquejo de la calidad de un libro para crear ciertas exigencias o requisitos para que alguien empiece a ser parte del Equipo de Alabanza, sin embargo, debemos considerar que Dios es aquel que dicta la última palabra, por ende, estemos atento a su voz.

Te invito a considerar estos consejos prácticos para estar atentos, para ser diligentes y para recordar que está obra es algo que debemos atesorar. Piensa en esto: miles de ángeles cantan con más excelencia que nosotros, pero aun así, Dios nos ha dado el privilegio inmerecido de poder cantarle y dirigir a su Iglesia. Hoy, cantamos a su nombre, porque somos pecadores que hemos sido rescatados de las tinieblas a la luz admirable.

NOTA DEL EDITOR: Si quieres profundizar más en el tema, te animamos a comunicarte vía e-mail con Emanuel y te enviaría el formulario de la congregación donde él está a cargo del Equipo de Alabanza. eadonis2017@gmail.com

Begoña Sánchez JiménezESCRITO POR EMANUEL J. ADONIS
Estudiante y profesor de música. Miembro y líder del Equipo de Alabanza de la Iglesia Bíblica Gracia Soberana (IBGS) templo Getsemaní en Chillán, Chile.