Historia del himno «Santo, Santo, Santo»

Reginald Heber y John Bacchus Dykes

Hoy consideraremos la historia de uno de los himnos cristianos más reconocidos mundialmente, el Himno escrito por Reginald Heber, titulado "Santo, Santo, Santo". Cuando pensamos en los himnos, pensamos siempre en composiciones centradas en el evangelio de Jesucristo, canciones saturadas con la verdad de las santas escrituras y canciones que nos relatan la vida piadosa de los santos a lo largo de la historia de la iglesia. Pero algo que muchas veces ignoramos o pasamos por alto es como a través de la himnologia podemos también ser educados y enseñados doctrinalmente en la verdad revelada de Dios, la Biblia. Este último aspecto, ciertamente dejado muchas veces de lado por las iglesias, es donde pondremos especial atención al considerar este himno en particular, el cual marca un gran ejemplo y legado para nosotros.

Este himno en particular nos ayuda a adentrarnos en la verdad revelada en las escrituras acerca de la Santa Trinidad, un tema si bien complejo de comprender y en última instancia insondable plenamente para los seres humanos. Sin embargo, uno de los pilares fundamentales para todo cristiano, en su relación con Dios.

¿Es esta comprensión de la doctrina de la trinidad necesaria y esencial? ciertamente si lo es, para toda área del quehacer humano. Hemos sido llamados a adorar a un Dios trino, hemos sido llamados a relacionarnos con un Dios trino, hemos sido llamados a glorificar a un Dios trino, hemos sido llamados a proclamar a un Dios trino y hemos sido llamados a amar y honrar a un Dios Trino eternamente. Necesitamos  por ende una buena teología de la trinidad, una teología que exalte el nombre de aquel que nos formó y que por su gracia nos ha salvado, el Dios que nos sustenta y que pronto ha de regresar por su iglesia.

Ahora vayamos a la historia detrás de este maravilloso himno. Reginald Heber (1783-1826), nació el 21 de abril de 1783 en Malpas, Cheshire, Gran Bretaña, en una familia adinerada, clerical y bien educada. Su padre era obispo y rector de una iglesia, por ende Reginald fue criado en un ambiente con valores y enseñanzas cristianas. Desde pequeño resalto por ser un niño brillante, ya a temprana edad aprendió a hablar latín, pudiendo traducir poemas y versos desde el latín al ingles a tan solo cortos siete años de edad.

Siendo un joven ejemplar y muy capaz, entro a la universidad de Oxford a los 17 años de edad, logrando destacados premios en la poesía, un área la cual le apasionaba desde pequeño. Luego de su graduación,  en 1807, sustituyo a su Padre como rector anglicano en la iglesia donde su Padre se desempeñaba. La cual quedaba en la villa de Hodnet, Shropshire, cerca de Birmingham, al oeste de Inglaterra. Durante su tiempo de párroco en aquella congregación se destacó por su devoto cuidado de la gente, y también por su dedicación ardua a componer himnos y música congregacional. Esto debido a su prolífica habilidad con la pluma para componer versos y poemas.

Este deseo de componer himnos nació como una respuesta a la decadencia en la adoración corporativa de su congregación, fue entonces una herramienta para promover y cultivar nuevas alabanzas que reavivaran el culto semanal. En aquel momento, la mayoría de las congregaciones en Inglaterra solo cantaba el salterio, y muchos simplemente lo hacían por costumbre o tradición pero sin realmente meditar en las canciones.

En aquel entonces Reginald comenzó a promover música moderna de la época en su iglesia, por ejemplo, dentro del repertorio estaba el himno de su contemporáneo John Newton "Sublime Gracia". Reginald fue el primero en compilar un himnario, en el cual ordeno los himnos de acuerdo al calendario eclesiástico de su congregación. Todos los himnos de Reginald Heber fueron escritos en el periodo cuando estaba pastoreando en Hodnet.

Reginald escribió la letra de este himno como un poema para celebrar la trinidad de Dios. Él escribió este poema de forma especial para ser usado en el domingo de trinidad, el cual se celebraba ocho semanas después de la semana santa. En aquel domingo se reafirmaba la doctrina de la trinidad de Dios. La letra del himno fue publicada el mismo año de su muerte, en 1826.

Esta composición representa fielmente el profundo entendimiento que tenía Reginald sobre la doctrina de la trinidad. Aun cuando el termino trinidad no aparece en la escrituras, si aparecen sus verdades, las cuales nos enseñan acerca de la deidad del Padre, la deidad de Cristo y la deidad del Espíritu Santo. Este himno también nos habla profundamente acerca de la santidad de Dios, un tema que apasionaba mucho a Reginald.

Durante su servicio en Hodnet había demostrado interés en las misiones, especialmente por el país de la India. Cuando falleció T. F. Middleton, quien era hasta ese entonces el primer obispo de Calcuta, la diócesis de la India decidió ofrecerle aquel puesto vacante a él.  Reginald a la edad de cuarenta años, acepto la oferta de ser el obispo de Calcula y fue ordenado el 1 de Junio de 1823 por el arzobispo de Canterbury. Durante su corto tiempo como obispo, trabajo incesantemente e incansablemente en especial en favor de los más pobres. El duro clima y los viajes terminaron por desgastar mucho su salud y a la edad de 43 años murió de un ataque cerebro vascular en 1826.

Entre uno de los más destacados himnos de Reginald Heber se encuentra "From Greenland´s Icy Mountains (De Groenlandia las heladas montañas)", un himno misionero el cual refleja y exhorta a los misioneros a esforzarse a ir a los lugares más difíciles y las culturas más remotas para predicar el evangelio. Dentro de sus obras famosas se encuentran,  Palestina (Oxford, 1807), Poemas y Traducciones (Londres, 1812) y la edición completa de las obras de Jeremy Taylor (Londres, 1822).

¿Cómo llego el himno a popularizarse?

Bueno, en el año 1861, un publicista encontró el poema escrito por Reginald, este publicista le pidió a un músico de la época llamado John Bacchus Dykes que le compusiera una melodía acorde.  John era cristiano y además el hombre adecuado, ya que tenía una maestría en música y era un intérprete de órgano desde que tenía diez años.

John acepto la petición y luego de treinta minutos, había ya escrito la melodía, a la cual llamo "Nicea" en honor al concilio que tomo lugar en el primer siglo (año 325 DC) el cual tuvo relación directa con la doctrina de la trinidad. Así el himno llego a ser conocido mundialmente y cantado por toda la comunidad evangélica.

¿Por qué es importante este himno?

Bueno, este himno nos ofrece una hermosa revelación de principios cristianos eternos tales como: 1) Dios es tres en uno; 2) Dios es el ser más santo y 3) La creación refleja la gloria de Dios.
Las escrituras nos enseñan que Dios siendo uno, consiste de tres personas, iguales en naturaleza, atributos, majestad y gloria. Podemos ver esta verdad a través del antiguo testamento (Gen. 1:26, 3:22, 11:7; Is. 6:8), en donde se nos indica una pluralidad de personas en Dios mismo. Claramente la Biblia nos habla de Dios Padre y de su Hijo Jesucristo (Ex. 3:6,14; Sal. 110:1; Mat. 22:41-45; Jn. 8:58, 17:5,21-23). Así también el nuevo testamento nos presenta la divinidad del Espíritu Santo en relación a la trinidad como una persona distinta, que posee emociones y características (Mt. 28:19; Jn. 16:7-8,13-15; Hch. 5:3-4; 1 Cor. 3:16; Ef. 4:30). Entonces, la biblia nos enseña esta preciosa verdad, nuestro Dios es trino y como tal el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo merecen toda adoración y gloria.

Otro tema muy importante en este himno tiene relación con la Santidad de Dios. ¿Qué significa que Dios sea Santo?, significa que Él está separado de todo pecado y maldad, separado de toda oscuridad y tinieblas. En Isaías 6, se nos presenta esta gloriosa visión de la Santidad de Dios, esta imagen de su gloria, de su pureza y de su rechazo a todo pecado. Dios es impecable. Los ángeles que adoran en su presencia se cubren sus rostros y sus pies y declaran "Santo, Santo, Santo", aun ellos siendo moralmente buenos, deben cubrirse de la gloria de Dios. La Santidad de Dios es indescriptible, Dios está completamente separado y trasciende a la creación en su perfección moral.

Este himno nos recuerda que un día adoraremos a este Santo y trino Dios junto a sus santos y junto a los ángeles en perfecta armonía (Ap. 4).

Por ende debiéramos maravillarnos al contemplar los destellos de la santidad y la gloria de Dios. Podemos deleitarnos en la bella creación del Padre, en la redención que Él nos ha dado a través de su Hijo y contemplar como su Santo Espíritu nos santifica día a día. Dios verdaderamente es único y solo el trino Dios merece ser exaltado y reverenciado.

Finalmente la doctrina de la Santísima Trinidad es un recordatorio constante de nuestro deber en vivir y crecer hacia una vida santa y en presentarnos de forma agradable ante Dios (1 Pedro 1:15).

Unámonos pues entonces a proclamar "Santo, Santo, Santo, la Gloria de tu Nombre, vemos en tus obras en cielo, tierra y mar. Santo, Santo, Santo, te adorará todo Hombre, Dios en tres personas, bendita Trinidad". Al Dios trino, Dios padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo sea toda Gloria por la eternidad y hasta la eternidad, Amen.

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Bibliografía  
1.      All about God,  history of hymns. "http://www.allaboutgod.com/holy-holy-holy.htm"
2.     Hymnary, biography of Reginald Heber. "https://www.hymnary.org/person/Heber_Reginald" 
3.     Christianity, History of John Dykes. "https://www.christianity.com/church/church-history/timeline/1801-1900/john-dykes-composer-of-holy-holy-holy-11630579.html"


Begoña Sánchez JiménezESCRITO POR DAVID MUJICA
Miembro del Equipo de Alabanza de la Iglesia Bautista La Calera (IBC) y parte del equipo de la organización misionera OM CHILE.