Cinco puntos que todo Líder y miembro del Equipo de Alabanza debe considerar

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En el tiempo que he podido evidenciar y participar en el servicio de adoración y alabanza, he visto muchas personas que me han motivado y enseñado distintas formas de poder prepararnos para cada servicio dominical. Es de suma importancia para aquel que lidera un equipo de alabanza como para aquellos que tocan y cantan, saber algunos consejos para presentarse de la mejor forma en cada servicio ante la congregación y el mismísimo Dios.

A continuación algunos puntos a considerar para la preparación como equipo de alabanza y adoración para un servicio de nuestra Iglesia Local.

1.    Una vida de oración crea un corazón humillado

En primer lugar, es de suma importancia tener un corazón humillado ante el Señor, para eso es importante buscar a través de la oración, no podemos estar sirviendo ante una congregación completa y adorando a Dios con un corazón completamente orgulloso. La preparación en oración temprana, antes del servicio, para muchos hoy es un martirio, ya que acostumbramos a tener poca mayordomía de nuestro tiempo, pero es necesario. David decía en salmos 63: Dios, Dios mío eres. De madrugada te buscaré.”

En mi antigua congregación, nuestra líder de alabanza, nos llamaba a reunirnos una hora antes del servicio, y nos reuníamos solamente para preparar nuestros corazones en oración, para centrarnos solamente en adorar a Cristo, para entregar todas nuestras cargas, para orar unos por otros. La oración nos ayudaba bastante para llegar a eso, también otro punto que ayuda es tener dominio del instrumento para poder adorar en libertad, pero hablaremos de eso más adelante.

Si de verdad queremos que nuestro servicio sea de acuerdo a lo que Dios quiere, oremos, busquémosle, no solamente antes del servicio, sino a través de todos nuestros días, oremos por dirección al Señor, tengamos un corazón humillado.

“Porque el SEÑOR es excelso, y atiende al humilde, mas al altivo conoce de lejos.” Salmos 138:6

La condición de nuestro corazón llegará más alto que el volumen de nuestros instrumentos.

2.    Conocer el propósito del servicio

Otra cosa de suma importancia, es poder tener claro el propósito del servicio, no podemos cantar una canción totalmente contraria al mensaje (o predicación), a veces preferimos el camino fácil, y tocamos lo que nos sale mejor y lo que contenga mayor diversión musical pero olvidamos fácilmente el propósito del servicio, el objetivo, la música también enseña a la congregación a preparar sus corazones para la exhortación de la Palabra del Señor. Una enseñanza que pude evidenciar y que ayuda mucho, es conversar con aquel que vaya a exhortar la Palabra, el ya conoce el propósito de su sermón. Es bueno poder pedirle una reseña de su predicación y buscar las canciones adecuadas, y compartirlas con él. Los pastores también dan buenos consejos. También creemos en un Dios sobrenatural que nos puede guiar a través de la oración a elegir correctamente las canciones, que puedan ir alineadas a su mensaje pero Dios nos ha puesto en un cuerpo, en donde todos necesitamos de todos.

3.    Tener un repertorio amplio y bíblico

Es común ver que en las iglesias locales, domingo tras domingo se repitan las mismas canciones, o de un servicio a otro (jueves a sábado por lo general). Eso sucede porque no tenemos más repertorio. El conocer el propósito y no tener canciones adecuadas para ello, es un gran impedimento para preparar un servicio de una forma adecuada, eso afecta también a aquellos que tocan, ya que encuentran que su servicio se estanca. Es necesario tener un repertorio amplio y bíblico.

¿Bíblico?, ¿Por qué?, Hace mucho tiempo recuerdo haber oído una gran predicación, al terminar la predicación subieron los músicos y aquellos que cantan para preparar la canción final. Una vez que empezaron, quedé sorprendido al meditar en la letra, era totalmente opuesto a la predicación y sin ninguna base bíblica.

El Dios que cantamos en cada servicio, se dio a conocer por medio de las Escrituras, a través de ellas conocemos el verdadero carácter de Dios y sabemos cantar lo que Él es y hace.

4.    Tener suficiente practica musical

Todos hemos oído esta frase: “¿Para qué? Sí total lo hago para el Señor”. Para muchos esta frase es un dolor de cabeza a causa que aquellos que la dicen, ya que no se preparan lo suficiente para poder emplearse en el área de la música.

Todos debemos estar constantemente preparados para tocar, sabemos que la oración es necesaria y primordial, pero una cosa que debemos hacer, es tener dominio de nuestro instrumento, es común llegar a un culto, con ganas de adorar, entregar todo y cuando viene el solo de guitarra, el guitarrista se equivoca tanto que nos concentramos más en él que en Cristo, es importantísimo practicar porque con aquello nosotros podemos servir con mayor excelencia a Dios y a la congregación.

También la practica nos permitirá tener dominio total del instrumento, y a la hora de querer concentrarte en adorar a Dios, cerrar tus ojos y poder entregarte, no habrá problema que te desconcentre de aquello. Todo esfuerzo, trae su recompensa.

Cuando he conversado con algunos músicos, me han expresado la necesidad de adorar de una forma totalmente entregada pero a veces la complejidad de las canciones no se lo permiten,  por ende es necesario tener el dominio suficiente de las canciones y para lograr eso es necesaria la práctica, porque todo lo que hacemos es para el Señor, y debemos hacerlo con excelencia, pero a la vez que eso no sea un impedimento, por ende esforcémonos en practicar y dominar bien los pasajes más difíciles. Y así pondremos en los labios de los demás algo que glorifique al Señor y no a nosotros.

5.    Jesús no oró en vano por la unidad

El último punto que debemos considerar como equipo de alabanza y como lideres es la unidad, Jesús en Juan 17 oró por la unidad de aquellos que le habían de conocer y a veces la unidad en los equipos de alabanza, realmente se pone en duda.

La unidad no solo traerá paz al momento de ensayar y adorar en cada servicio, sino también desarrollará un fiato entre los que tocan, recuerdo cuando tocaba con unos “viejos” amigos; compartíamos mucho, en la congregación como fuera de ella, nos sincerábamos, nos reíamos, nos enojábamos pero nos perdonábamos, y muchas cosas más que es común entre amigos pero lo más importante era el fiato que teníamos para tocar, solamente con una mirada o con cierto acorde, todos sabíamos lo que venía, todos podíamos tocar en momentos que solamente el Señor guiaba en un culto y que nadie había ensayado porque nuestra amistad y unión permitía conocernos más, dando resultado que no nos equivocábamos cuando algún imprevisto sucedía.

Debemos ir progresando y preparando todo con "excelencia" al Señor. Aunque esta "excelencia" sea pequeña en comparación con la gloria tremenda de nuestro Señor. Como líder de equipo de alabanza y como grupo total de los que servimos, es necesario considerar estos puntos, hay muchos más que son necesarios pero en otro momento complementaremos, pero no olvidemos que todo lo que hacemos, es para entregar todo al Señor, desde la condición de nuestro corazón hasta la condición de nuestros talentos.

Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. (Colosenses 3:23:24)

Begoña Sánchez JiménezESCRITO POR EMANUEL J. ADONIS
Estudiante y profesor de música. Compositor, miembro y líder del Equipo de Alabanza de la Iglesia Bíblica Gracia Soberana (IBGS) templo Getsemaní en Chillán, Chile.