LA NECESIDAD DE CANCIONES CENTRADAS EN EL EVANGELIO


He decidido escribir esta publicación a modo de una oración desesperada, un siervo inútil en las manos de su Señor que ama adorarle, un llamado de alerta para el pueblo de Dios y la adoración que le ofrece a su único Rey y Salvador.
Hace algunos días atrás, me compartieron por medio de facebook un vídeo de una congregación cantando “Entra en Mi Vida” de la banda (secular) Sin Bandera. Una canción muy bella que puedes dedicar a tu pareja… pero solo eso ¡No es una alabanza Dios!

Esto me hizo reflexionar en la necesidad que tenemos hoy en la Iglesia por canciones centradas en el evangelio. Si te preguntas ¿Qué es una canción centrada en el evangelio y como identificarla? Te recomiendo leer primero “por canciones centradas en el evangelio”, una publicación que escribí con el fin de dar un parámetro puntual sobre la mayor característica que debe tener una canción proclamada como “canción centrada en el evangelio”, el cual denomino como: EL OBJETO, en nuestro contexto, el objeto de nuestra alabanza es Dios en toda la descripción bíblica de quién es Él, hace para Su gloria y alegría de Su pueblo.

Cuando estoy en redes sociales, me he topado en momentos con “alabanzas” que dicen proclamar las verdades del evangelio, o congregaciones que cantan alabanzas (que aunque no sean explicitas en su texto) exaltan –supuestamente- la obra salvadora de Dios. Quiero darte algunos ejemplos tomados de redes sociales para que comprendas a lo que me refiero:




En el primer vídeo vemos una congregación alabando, mientras - por lo que se infiere - piden que entre a sus vida, con una composición del dúo (secular) Sin Bandera. En el segundo ejemplo, vemos una celebración mexicana en honor a la Virgen de Guadalupe (una deidad muy venerada en México) mientras cantan "Supe que me amabas" de Marcela Gandara y Jesús Adrian Romero. Ahora bien ¿Qué podemos decir y hacer ante estas situaciones? Quiero comentar lo siguiente:

1.    No conozco a la congregación que se muestra en el primer vídeo, soy llamado a amar como Dios me amó a mí, un vil pecador. No levantaré un juicio sobre ellos, pero por favor, si vas a alabar a Dios, hazlo explícitamente, no seas ambiguo, nómbralo en tu alabanza tantas veces como sea posible, tienes una Biblia para describirlo: Santo, Supremo, Rey, Salvador, etc. En el caso, de que si deseas evangelizar con una alabanza, sigue cantando de tu Salvador explícitamente.

2.    Sobre el segundo vídeo, no diré nada sobre la cantante que se dirige a la Virgen de Guadalupe, todos sabemos lo que dice la Biblia sobre la idolatría, solo te invitaré a que oremos por su vida. Ahora bien, sobre Marcela Gandara y Jesús Adrian Romero (a quienes pertenece la canción “Supe Que Me Amabas”) Estoy seguro que aman a Dios, desconozco como es su relación con Dios, no tengo autoridad para referirme sobre ello. Pero me apena darme cuenta que en ocasiones han escrito “alabanzas” con contenido ambiguo, y que son usadas en la iglesia. Más a ti que lees te digo, canta explícitamente de su Señor. No seas ambiguo, di su nombre: JESÚS.

A estos casos, y haré un énfasis en el segundo vídeo, lo llamaré “alabanzas neutras”. Canciones con el ánimo de ser creadas para exaltar Cristo, pero sin nombrarlo ni describirlo explícitamente.

Cuando escucho estas “alabanzas neutras” recuerdo la necesidad de cantar el evangelio, tanto en la voz de la congregación (culto público), como en el canto devocional de un creyente en su casa. Prestemos atención al consejo de Pablo en Colosenses 3:16 “Que el mensaje de Cristo, con toda su riqueza, llene sus vidas… canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios” (Versión NTV). Es inevitable para cualquier lector el gran detalle “mensaje de Cristo, con toda su riqueza” y “canten salmos e himnos y canciones espirituales a Dios”. La conexión es muy notoria, directa y profunda. Una “alabanza neutra” es tibia, sin claridad, sin compromiso, no contiene la riqueza del mensaje de Cristo, no contiene el evangelio en todo su esplendor. Recordemos Mateo 7:23 y Apocalipsis 3:16, a pesar que no tiene relación con la alabanza, pero si puede ser usado con una relectura: “cantaban Señor, Señor… jamás los escuche” o “Yo conozco tu alabanza, no eres ni frío ni caliente… te vomitaré”.

Debemos evitar las "alabanzas neutras", en otras palabras, debemos evitar ser tibios (relativistas y subjetivos) con nuestra alabanza, no por moralidad o formalidad, sino porque en toda la Biblia de principio a fin (si, tanto en el Antiguo Testamento como Nuevo Testamento), se revela una demanda de Dios de tener para sí un pueblo celoso (porque Él es celoso) recordemos Éxodo 20:4-5, dice, “No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra: No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso...”. Notemos que en este texto, Dios está hablando acerca de ser celoso si alguien da a otro algo que sólo le pertenece a Él. Dios mismo exige exclusividad.  La adoración, la alabanza, el honor y la adoración pertenecen sólo a Dios, porque sólo Él es digno de ello. Por lo tanto, Dios es justamente celoso cuando esa adoración, alabanza, honor o adoración es brindada a los ídolos (aquí también entra una “ser humano”), por esa razón debemos evitar las “alabanzas neutras”. Esta es precisamente la clase de celos a los que se refiere el apóstol Pablo en 2° Corintios 11:2, “Porque os celo con celo de Dios, pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo. (Versión RV1960).

La alabanza del pueblo de Dios es más compleja de lo que parece. En la Biblia vemos casos como la utilización de los salmos o la liturgia en el Antiguo Testamento, todos nos apunta a esto: dedicación exclusiva. Hoy, la Iglesia actual, debe tener un mínimo de discernimiento entre lo sagrado y lo profano. Me explico de la siguiente forma: ¿Puedes dedicarle una canción de amor a tu esposa o esposo? Por supuesto que SI, así es y debe ser; por otro lado ¿Puedes dedicarle un canción a Dios, que exalte sus atributos? Un rotundo SI, pero que éste sea exclusivo para Él. Porque ¿Podríamos cantar una misma canción a Dios y nuestro conyugue? Claro que NO. Nadie comparte la reverencia y reconocimiento de Dios.

Nuestra alabanza debe ser única y exclusiva a Dios, explicita en su contenido. Debe proclamar sus atributos. Su nombre debe ser claro y exacto, sin ambigüedades. Somos su pueblo, su iglesia, su esposa y somos llamados a cantar el evangelio.


ESCRITO POR

Aaron Castro es miembro del equipo de alabanza de la Iglesia Bautista La Calera y profesor de música. Desde el año 2008 a compuesto para la alabanza corporativa. En el año 2015 lanzó su disco solista llamado Gracia Irresistible.