MÚSICOS, ¡ESTUDIEN!



Llevo más de diez años involucrado con los equipos de alabanza, he tenido la oportunidad de estar en grupos muy grandes y otros muy pequeños, algunos con mucho entusiasmo y otros con no tanto entusiasmo. Pero hay un común denominador con el que me he topado siempre, y es la falta de compromiso hacia el estudio que debe tener todo aquel que se hace llamar a sí mismo “músico”, y más aún, si es alguien sirviendo dentro de alguna congregación.

En este momento de mi vida (gracias a Dios) estoy a puertas de recibirme como profesor de música, durante los cinco años que curse la carrera servía musicalmente en paralelo a la congregación donde asistía. Así que, tuve la oportunidad de mezclar ambas cosas al servicio de Cristo: mis estudios musicales universitarios y mi participación como miembro de un equipo de alabanza.

LA RESPONSABILIDAD DE ESTUDIAR MÚSICA

Una de las primeras cosas que Dios me permitió darme cuenta, fue el hecho, de que es necesario que el “músico de iglesia” estudie música. No digo que debes estudiar música de la manera formal y tradicional (universidades, academias, institutos, etc). Digo que ¡debes estudiar música!, en especial tu instrumento musical. Hoy el internet, nos permite encontrar una infinitud de material para perfeccionarnos en el instrumento que ejecutamos: tutoriales, archivos en pdf, artículos, etc. No hay excusas.

La Biblia nos enseña que todo lo que hagamos debe ser para la gloria de Dios (1 Corintios 10:31), además de eso, nos incita a que debemos prepararnos musicalmente para servirle. Un ejemplo de esto es Quenanías, en 1 Crónicas 15:22 leemos: "Quenanías, principal de los levitas en la música, fue puesto para dirigir el canto, porque era entendido en ello". Él llego a ser director de música porque era un músico preparado y capaz de instruir a otros. 

Conoce tu instrumento para la gloria de Dios. Al estudiar armonía musical por ejemplo, notarás que hay una riqueza sonara maravillosa. Por ejemplo, en vez ejecutar un “A” (La Mayor) en el piano, haz un “Asus2” (La Mayor con segunda suspendida). Tal vez, la congregación no lo notará (y no tiene por qué hacerlo) pero te darás cuenta que la canción va tomando una consistencia musical mucho más movible y amigable al oído de la congregación. Otro ejemplo puede ser el estudiar técnica, algo que es de vital importancia para los bateristas y percusionistas, existen un montón de formas de ejecutar una Caja o Hit Hat. Esta es una forma de bendecir a tu congregación en el silencio de tu estudio musical para la gloria de Dios.

LA RESPONSABILIDAD DE ESTUDIAR LA BIBLIA

Cuando comencé a componer para la iglesia, me di cuenta que algo fundamental para el “músico de iglesia” es el estudio bíblico. Hago un vital énfasis en esto, la razón es simple: eres parte del cuerpo de Cristo. Eres un siervo, no una estrella de rock. Formas parte de una comunidad de fe.

¿Cómo pretendes cantar algo que no conoces?, la Biblia nos enseña quien es Dios, cuáles son sus atributos, su carácter, lo que hizo, hace y hará. Entender todo esto es vital para el músico, porque no solo cantará con entendimiento musical, sino que también espiritual. Pablo nos exhorta en esto en Colosenses 3:16: “Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría; canten salmos, himnos y canciones espirituales a Dios, con gratitud de corazón.”. Mientras más estudies la Biblia, tu alabanza será un reflejo de mayor gratitud a Dios, y de mayor precisión bíblica.

Además, cuando estudias la Biblia, adquieres un mayor discernimiento para escoger canciones para tu congregación. Hoy tenemos una gama enorme de bandas y solistas dentro de la música cristiana, pero no todos hacen letras o estilos musicales ideales para la congregación. Busca canciones que te ayuden a edificar la iglesia. Esta labor por lo general se le atribuye al “Director de Alabanza”, pero ese es un error, ya que este discernimiento debe estar presente en cada uno de los integrantes de un equipo de alabanza. Para Pablo, en Colosenses 3:16 la alabanza (...canten salmos, himnos, canciones espirituales…) forman parte vital de la vida en comunidad de fe (Que habite en ustedes la palabra de Cristo con toda su riqueza: instrúyanse y aconséjense unos a otros con toda sabiduría...). Tienes una gran responsabilidad.

CONCLUSIÓN
Si Dios te ha regalado una habilidad musical, no la derroches, trabájala para su gloria. Estudia música, no importa si es de manera informal o formal: estudia, investiga, practica, ensaya. Junto a esto, estudia la Biblia, sumérgete en este océano de verdades eternas sobre nuestro Dios, para que alabes con entendimiento. Mi deseo es que adoptes este sentir en tu corazón y mente, que los transmitas a tus compañeros musicales en la iglesia que están sirviendo. Sus estudios y ensayos no solo serán de bendición para ustedes (y para ti), también serán de bendición para la iglesia local. Haz todo para la gloria de Dios.

ESCRITO POR

Aaron Castro es miembro del equipo de alabanza de la Iglesia Bautista La Calera y profesor de música. Desde el año 2008 a compuesto para la alabanza corporativa. En el año 2015 lanzó su disco solista llamado "Gracia Irresistible".