MI REFUGIO - MAURICIO DONOSO [CANCIÓN DEVOCIONAL]



“¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?” Romanos 8: 35
Quisiera comenzar esta breve reflexión centrándome en este versículo. Dios, a lo largo de toda la escritura, se presenta de muchas facetas distintas. En algunas como ayudador (Salmos 54:4), sanador (Éxodo 15:26), libertador (San Juan 8:36), etc… Pero la faceta que más alegra mi corazón es cuando se hace llamar “mi Padre” (Efesios 4:6); creo que no hay nada más hermoso y tranquilizador que saber que contamos con el amor de un padre como Dios para nosotros.
Es por ello que el apóstol es tan “absolutista al decir”: “Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.” Romanos 8:38-39

Por el favor de Dios, nací en una familia con principios muy bien formados, en la cual cada participante tiene claro su rol en nuestra pequeña “sociedad”. Por lo mismo disfruté (y puedo aún) del amor y enseñanzas de un hombre que admiro muchísimo, Oscar Donoso; mi Padre.
Desde pequeño sentí su protección y cuidados; sus consejos y retos, que aunque en la infancia me molestaban, hoy que soy adulto puedo saber que en todo lo que me corrigió había una formación de mi carácter para llegar a lo que soy hoy en día. También de su amor incondicional, que a pesar de lo “condoriento” que he sido, me perdona, me enseña y me sigue amando.
Al pensar en esto digo lo siguiente: Si mi papá siendo un humano igual que todos nosotros, con defectos y virtudes, puede llegar al punto de demostrarme su amor inclusive sacrificando todo de sí por mi bienestar, ¿cuánto más inmenso es el amor de Dios para con nosotros?; ¿será que hay algo que pueda extinguir ese amor?, ¡imposible!, es un amor eterno…
Creo que es sorprendente e impactante descubrir el nivel de amor que Dios expresa para con nosotros. Desde el principio de la creación ha hecho cosas maravillosas y las sigue haciendo cada día en nuestro alrededor.

Agradece cada día de tu vida y alégrate por saber que tienes un Dios que ha dado inclusive la vida de su propio hijo para que tú y yo podamos disfrutar de su perdón, redención y salvación; a pesar inclusive de nuestras imperfecciones y errores diarios. Refúgiate en sus brazos, confía y disfruta de las caricias que a diario nos da.

¡Un fuerte abrazo!